Exposiciones

Alrededor del vacío I, 1964, de Eduardo Chillida

Alrededor del vacío I, 1964, de Eduardo Chillida

Programa La Obra Invitada

Del 7 de marzo de 2017 al 4 de junio de 2017

El Programa La Obra invitada tiene como misión traer al Museo de Bellas Artes de Asturias durante un periodo de tres meses destacadas obras procedentes de coleccionistas particulares o de otras instituciones nacionales e internacionales que contribuyan a reforzar el discurso de la colección permanente, bien porque permitan profundizar en aspectos ya contemplados por la colección, bien porque permitan cubrir lagunas que en ella puedan detectarse. En esta ocasión, la Obra invitada será Alrededor del vacío I, 1964, de Eduardo Chillida, una escultura procedente del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Eduardo Chillida (Donostia/San Sebastián, 1924-2002) es una figura clave en la escultura del siglo XX, continuador de la tradición escultórica en hierro iniciada por Picasso, Julio González y Pablo Gargallo. El artista comenzó estudios de arquitectura en Madrid, que pronto abandonó para dedicarse a la escultura. Tras una estancia en París, en 1951 retornó al País Vasco. En 1958 obtuvo el Gran Premio de Escultura de la Bienal de Venecia. Su colaboración con filósofos -Heidegger, Cioran- y poetas -Jorge Guillén- da idea del interés esencialista de sus obras.

Eduardo Chillida, Alrededor del vacío I

Alrededor del vacío I, 1964, de Eduardo Chillida. Museo de Bellas Artes de Bilbao

Su obra osciló entre la caligrafía informalista (es decir, el rasgo rápido y continuo) y unas formas más compactas de “geometría imprecisa”, que le acercaban al espacialismo. La disyuntiva se definió con frecuencia en cada obra según el material con que estaba realizada, pues el escultor fue especialmente sensible al diferente valor plástico del hierro, la madera, el alabastro, el hormigón o la terracota, materiales que utilizó preferentemente.

Alrededor del vacío I es la primera escultura de un conjunto de cinco piezas en acero realizadas por el artista entre 1964 y 1969. Adquirida por el Museo de Bellas Artes de Bilbao en 1981, se trata de una de las esculturas de referencia del artista en las colecciones de la institución vasca.

Pese a su reducida escala, se concibe como una obra monumental, rotunda, que muestra una de las principales preocupaciones de Chillida: definir el espacio a través de sus límites. “El límite es el verdadero protagonista del espacio”, llegó a afirmar el escultor. Y es a través del juego con los límites que se definen los tres elementos que la configuran: por un lado, el espacio que circunda la pieza, concentrado alrededor de la misma; por otro, el de los propios volúmenes de sección rectangular (los “espacios positivos”, cargados de materia) y, por último, y tal y como su propio título indica, el del propio vacío interior, el “espacio negativo”, el cual se forja como un núcleo invisible, como verdadero eje articulador de la obra. Es en torno a ese vacío, del que emergen de forma ordenada los volúmenes, que las formas se giran y quiebran angularmente, al ritmo sincopado de una acentuada energía marcada por diversos flujos diagonales que permiten modular el espacio y generar, pese al estatismo y rotundidad derivadas del material, una sensación de sereno dinamismo, el cual, unido a la cuidada pátina de oxidación, confieren a la obra un carácter de inmutable modernidad.

La obra se expondrá en la sala 26 (2ª planta – edificio de Ampliación) hasta el próximo 4 de junio.