Alegoría de Asia

Alegoría de Asia

Miguel Jacinto Meléndez de Ribera (Oviedo 1679 - Madrid 1734)

Fecha de ejecución:

antes de 1720

Técnica:

Óleo sobre lienzo

Medidas:

100,5 x 96 cm

Procedencia:

Adquisición por el Museo de Bellas Artes de Asturias en 2004

Este cuadro es el único que se conoce de Miguel Jacinto Meléndez que no sea un retrato o una pintura religiosa pues, hasta ahora, no se han localizado ni su pareja, una Alegoría de África, ni las otras dos Alegorías de Europa y América que pintó Nicola Vaccaro.

Se identifica la preciosa figura femenina como una Alegoría de Asia por el ramo de flores que lleva en la mano, el incensario aludiendo a las esencias que venían de Oriente y, sobre todo, por el camello, que siempre se asocia con este continente. Meléndez le ha añadido un cuerno de la abundancia a los pies, del que salen ricos tesoros: collares de perlas, cadenas de oro, medallas y monedas, y ha inventado un curioso tocado en el que se combina una preciosa corona de flores, pintadas con la maestría que caracteriza al artista y tan abundantes en sus cuadros religiosos, con un gorro de seda en forma de casco que recuerda a los que se suponía que llevaban los turcos y del que cuelga un velo de fina seda.

La riqueza de las sedas del traje y de las joyas de la mujer, pintadas con brillantes colores, unas veces con largas y valientes pinceladas y otras con gran minuciosidad para representar los ricos bordados de oro que cubren la falda blanca,  hacen que la figura se destaque poderosamente contra el fondo oscuro de lo que parece una cueva. La sabiduría del empleo de la luz, que incide sobre los atributos que la identifican como Asia y la fragilidad y la gracia de la mujer, convierten a esta obra en un claro ejemplo de lo que será el Rococó.

Aunque el cuadro no está fechado, posiblemente Meléndez y Vaccaro pintaron las Cuatro partes del Mundo antes de 1720 pues Nicola Vaccaro murió en febrero de este año y el cuadro de Asia ya estaba colgado en el salón de Grandes del Alcázar de Madrid en 1721.